Más que Residuos

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miércoles, 3 de julio de 2013

Biomasa en las bodegas españolas


Que el uso de la biomasa como fuente para generar energía es una opción cada vez más contemplada por comunidades de vecinos, casas unifamiliares, edificios públicos u hoteles es un hecho. Lo que posiblemente no sepan es que la industria vitivinícola ya ha comenzado a aprovechar sus beneficios gracias, entre otros aspectos, a que los procesos para la elaboración del vino son ideales para su generación.


Kristian Aginaga, autor del artículo


Un artículo de
Kristian Aginaga


La biomasa, es decir, el aprovechamiento de materiales orgánicos como fuente de energía, se presenta como una de las formas más económicas y ecológicas para el abastecimiento de consumos energéticos.

A pesar del desconocimiento, las dificultades económicas y las escasas ayudas del Gobierno, la realidad y la lógica se imponen en cada vez más casos para demostrar que una instalación de biomasa no es solamente una alternativa energética fiable, sino que además es económica y ecológica y redunda muy positivamente en varios sectores de nuestro tejido económico, como el forestal o en el de los instaladores.

Otra de las grandes ventajas de su aplicación es la disminución a la exposición siempre arriesgada a los vaivenes de los precios del petróleo, sobre todo en épocas como las que estamos viviendo.

El negocio vitivinícola español ya se ha dado cuenta de las ventajas que lleva consigo la sustitución de combustibles fósiles para la generación de energía. Lo “verde” está convirtiéndose en tendencia en este sector, hasta el punto de que ya empieza a hablarse de “bodegas green” o bodegas ecológicas.

Los residuos de los procesos vitícolas y enológicos pueden emplearse como biomasa para la sustitución de combustibles fósiles por fuentes de energía renovables, con importantes ahorros económicos y con más que destacables reducciones de emisiones de CO2.

Según los datos de Cooperativas Agroalimentarias y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), las más de 3.100 bodegas que hay en España tienen un consumo medio anual de 164.203 kWh y un coste medio de 0,124 €/kWh, lo que arroja un gasto energético por bodega de 20.345 € al año, gasto que podría reducirse de forma importante con este tipo de instalaciones.

Casos en Penedés, Rioja Alavesa y Ribera del Duero

Un ejemplo muy ilustrativo de un uso rentable de la biomasa lo encontramos en las bodegas de Pacs del Penedès, de Bodegas Torres, que desde el año pasado utiliza una caldera de biomasa alimentada con materiales vegetales de la comarca y los subproductos de la cosecha, como orujos y rapa, con una producción de 4.000 kW/h de vapor, lo que representa una producción combinada de 2.600 kW en calor y 2.000 kW en refrigeración.

La caldera, asociada a un equipo de refrigeración de absorción, supone  reducciones en el consumo de energía de la bodega de entre un 10 y un 12% de electricidad. Según las propias bodegas, globalmente, la biomasa supone un ahorro de 1 millón kW/h eléctrico.

restos de poda para su uso como biomasa en bodegas
Recogida de subproductos procedentes de la vendimia para ser destinados a la generación de energía a través de la caldera de biomasa. Imagen: Bodegas Torres

Las bodega Torre de Oña, en Páganos (Álava), instaló a principios de este año una caldera de biomasa de 200 kW de potencia y con un silo de 50 m3 de capacidad, que consumirá anualmente unos 111.000 kg de biomasa obtenida a partir de residuos sólidos agrícolas.

El uso del pellet, un biocombustible natural y limpio, evitará la emisión de más de 153 toneladas anuales de CO2. Por otro lado, la bodega calcula que la caldera supondrá un ahorro neto superior al 30% en los actuales costes de suministro energético de la misma.

Otro caso parecido lo encontramos en las Bodegas Emina, en Valbuena de Duero, en la que se aprovechan como fuente de energía renovable residuos y subproductos como restos leñosos de poda, barricas, pellets o envases de madera en desuso, con una reducción muy destacable de emisiones de CO2.

Gracias a la instalación, con caldera de potencia térmica nominal de 200 kW, se consigue la climatización de las instalaciones, agua sanitaria para lavabos y duchas en la bodega y agua caliente industrial para la elaboración del vino –lavado de depósitos, barricas, maquinaria de vendimia- y el embotellado. Además, la reducción anual de emisiones llega hasta las 47 t de CO2.

En el siguiente vídeo, Rubén Gallo, gestor de Proyectos de I+D+i en Grupo Matarromera, explica el empleo de los residuos del proceso vitivinícola para la generación de biomasa en Bodega Emina, durante Conecta Bioenergía 2012.



Sin embargo, la aplicación de estos procesos con efectos tan beneficiosos, tanto para la gestión económica de las bodegas como para el medio ambiente, no está resultando tarea fácil y no se dan con mucha asiduidad, al menos por el momento.

A pesar de que la biomasa es una actividad "madura" y con un potencial de crecimiento enorme, y de que el sector vitivinícola es uno de los pilares de la llamada "marca España" por su proyección internacional, aún son muy escasas las bodegas que se animan a generar energía a través de materiales orgánicos.

Habrá que preguntarse por qué en un país como España, con unos recursos primarios tan espectaculares, nos encontramos tan en desventaja en el desarrollo de la biomasa respecto a los países de nuestro entorno, siendo el recurso renovable más utilizado en la actualidad y a su vez el que, para muchos, más futuro tiene.

Fuentes:
www.lsole.com
www.aresol.com
www.riojalta.com

2 comentarios:

  1. Artículo muy interesante, esta muy bien que cada vez más sectores se decanten por la biomasa, ya que tiene muchos beneficios.

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    1. Muchas gracias por tu comentario. Esperamos volver a abordar pronto nuevos temas relacionados con la biomasa por su gran interés en los ámbitos de la energía y los residuos

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